
Chile con su política medioambiental de cero emisiones esta incentivando la aplicación de paneles fotovoltaicos para alimentar sistemas de bombeo y riego, reemplazando los combustibles fósiles, disminuyendo costos energéticos y operativos.
Su aplicación aumenta la productividad agrícola, optimiza el uso del agua y permite la diversificación de cultivos, convirtiéndose en una opción sostenible y eficiente, especialmente en zonas rurales sin acceso a la red eléctrica.
Estas aplicaciones se basan en dos tipos:

